La Dehesa: mucho más que Jamón.

La Dehesa: mucho más que Jamón.

La Dehesa: equilibrio y biodiversidad

Cuando vemos una imagen de la Dehesa lo asociamos inconsciente e instantáneamente al cerdo ibérico correteando por la misma e incluso salivamos pensando en un delicioso plato de jamón. No sé a vosotros, a mí desde luego me sucede, son asociaciones reflejas que poco podemos hacer para evitar, pero bueno, la verdad que siempre es un gusto acordarse de tan excelso manjar.

Al margen del primer impacto que comento, quiero en este post explicar a grandes rasgos qué es la Dehesa. Ya lo hice en un post de otro blog en el que escribo. La imagen la tenemos todos clara, una gran extensión poblada de encinas y el lugar donde el cerdo ibérico se alimenta de las bellotas. Pero la Dehesa es muchísimo más que eso, es un ecosistema creado por el hombre y que únicamente encontramos en el Sur – Oeste de España y Portugal.

Proviene del bosque mediterráneo, principalmente poblado por encinas y alcornoques y a lo largo de los siglos el ser humano lo ha ido modelando para realizar un aprovechamiento racional de los múltiples recursos que genera: ha ido clareando el bosque para obtener más pastos que sirvan de alimento al ganado, aprovecha la bellota de encinas y alcornoques como alimento de los animales, utiliza la leña de las podas bien para uso directo de la finca o incluso para hacer carbón, obtiene corcho de las cortezas de los alcornoques, posibilita actividades relacionadas con la naturaleza como son la caza, avistamiento de aves o turismo.

Detalle corcho apilado

Lo más destacable es que con la intervención humana se ha aumentado muchísimo la diversidad biológica del bosque. Es uno de los pocos ecosistemas en el mundo donde, gracias al ser humano, se han creado más hábitats naturales y se han enriquecido desde el punto de vista medioambiental.

Rana de San Antón

Un hábitat está formado por un Biotopo (un área física con unas características propias) y por la Biocenosis (conjunto de especies o poblaciones que están adaptadas a vivir en un biotopo).

En la Dehesa encontramos multitud de Hábitats – de laguna, de regato, de valle, de majadal, de rivera… y en cada hábitat existe un equilibrio natural ya que hay especies propias debidamente adaptadas que a su vez tienen sus depredadores; y entre los propios hábitats se genera la interconexión necesaria para completar el equilibrio de la cadena trófica; el primer eslabón lo encontramos en el hábitat de laguna con multitud de invertebrados acuáticos que alimentan a gusanos, moluscos, crustáceos e insectos y que a su vez alimentan a ratones, reptiles, aves… para pasar posteriormente a comadrejas, jinetas, zorros…

Nido de ave

También encontramos el equilibrio natural en las estaciones del año ya que hay muchas especies migratorias (unas invernantes y otras estivales) y otras que son residentes todo el año. Los árboles y matorrales se adaptan perfectamente a las estaciones y las condiciones climáticas y el estrato herbáceo es muy diverso. Asimismo es un ecosistema muy rico en el mundo micológico, con gran variedad de especies de setas y un subsuelo muy dinámico con grandes extensiones de hongos que realizan sus funciones a la perfección.

Grulla en Dehesa

Para una buena gestión de este ecosistema en perfecto equilibrio natural y garantizar la sostenibilidad del mismo hay que cuidar con especial atención varios aspectos principalmente:

  • El suelo – compuesto por materia orgánica, minerales y elementos vivos que descomponen la materia orgánica y preparan los minerales para ser absorbidos por las raíces de las plantas.

  • Los árboles – proporcionan sombra y alimento tanto a los animales como a determinadas plantas y son bombas inyectoras de elementos nutritivos al sistema natural.

  • Los polinizadores – un número alto de especies polinizadoras en un ecosistema es un síntoma de sanidad del mismo. Las encinas por ejemplo polinizan por el aire por lo que es importante que haya densidad suficiente de arbolado. También juegan un papel crucial las abejas por lo que es interesante poner colmenas en algunas zonas de la Dehesa.

  • La regeneración de los árboles – como todo ser vivo los árboles van desapareciendo bien por edad, por enfermedades, rayos… y en las fincas con ganado, los propios animales (generalmente vacas) se comen los brotes de nuevos ejemplares y no permiten que crezcan nuevos árboles por lo que es muy importante rotar al ganado por diferentes parcelas de la finca para que se desarrollen árboles nuevos.

  • El ganado de raza autóctona – dichas razas son capaces de aprovechar al máximo todos los recursos alimenticios que tiene la Dehesa (bellota, ramas de encinas y alcornoques, el pasto…)

Con un suelo cuidado, poco erosionado, vivo, con árboles y regeneración del bosque se consigue un pasto equilibrado, con una biodiversidad muy alta y con una buena proporción de leguminosas (aportan a la dieta de los animales las proteínas) y gramíneas (que aportan a la dieta los hidratos de carbono).

Corcho y alpaca

Otro aspecto importantísimo para la sostenibilidad de la Dehesa y el enriquecimiento de la biodiversidad es desarrollar producción ecológica del ganado, tanto de cerdo ibérico como de ternera. Son muchas las diferencias que existen respecto a una producción convencional, os lo explicaremos en otro post para no sobrecargaros, pero desde luego remarcar que la producción ecológica nos permite respetar al máximo el medioambiente y el bienestar animal, y no concebimos otra forma de trabajar.

Vacas avilenas

Espero que la próxima vez que te comas un plato de jamón ibérico criado en la Dehesa o saborees una buena carne de ternera ecológica aprecies el resultado de lo natural y su equilibrio y valores que su sabor responde a la gestión cuidadosa y respetuosa de la naturaleza de muchos años atrás. Te esperamos cuando quieras para mostrarte en directo un ecosistema enriquecido por la labor del hombre.

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